viernes, 16 de abril de 2021

LEYENDA DE SAN CRISTOBAL

Según cuenta la Leyenda, San Cristóbal cambió su nombre de Réprobo, en el Bautismo, por el de Cristóforo, (conductor de Cristo). Es precisamente este nombre el que dará lugar a su iconografía en el mundo occidental.

Réprobo era un hombre físicamente fuerte y grande que buscaba ponerse al servicio del rey más importante. Pero conseguirlo le llevó mucho tiempo y muchos intentos.

Primero permanece al servicio del rey de Canaán hasta que descubre que éste teme al diablo. Cristóbal piensa que si el diablo es temido se debe a que tiene que ser más fuerte, por lo que busca al diablo para ponerse a su lado. A su vez comprueba que el diablo teme a Jesús crucificado, por lo que inicia la búsqueda de Jesús.

Un ermitaño le habla de Jesús y se convierte al cristianismo. Mandado por él se pone al servicio de los hombres con la misión de ayudar a cruzar el río a los peregrinos y viajantes, dada la escasez de puentes.

Un día un niño solicita su servicio. Al atravesar el río el Santo siente que sus fuerzas flaquean pues el peso que lleva es enorme (es el peso del mundo). Con gran dificultad consiguen llegar a la otra orilla. Al llegar descubre que el Niño es Dios. Cristóbal ha llevado sobre sus espaldas al mundo y a su creador.

Más tarde el Santo visitó la ciudad de Licia y fue acogido por los cristianos. Los paganos de la ciudad martirizaron a los cristianos. Cristóbal fue conducido ante el rey local, y se negó a realizar sacrificios a los dioses paganos.

El monarca intentó ganárselo con riquezas y enviándole a dos bellas mujeres para tentarlo. Cristóbal convirtió a las mujeres al cristianismo, como ya había convertido a cientos en la ciudad. El rey ordenó matarlo. Tras varios intentos fallidos, Cristóbal fue decapitado.​



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